
Los bajistas tienen otro gran argumento al que aferrarse para no fiarse de la aparente ruptura alcista de Wall Street: John Chambers, el presidente de Cisco, ha dicho que la productividad de la nueva era de Internet superará con creces la conseguida en la burbuja de finales de los 90.
Los que vivimos la burbuja tecnológica sentimos cómo un escalofrío nos recorre la espalda. Se nos vienen a la cabeza las frases de moda de aquella época: el “nuevo paradigma”, el “fin de los ciclos”, la “nueva economía”… todo aquello que iba a conseguir la explosión de la productividad gracias a las nuevas tecnologías, en especial Internet, y que acabó como acabó. Con la recesión de 2001 y el golpe de gracia del 11 de septiembre.
Pero es que además, que lo diga Cisco supone un plus aterrador. Cisco fue el paradigma de la burbuja: se disparó un 250%, desde 23 hasta 82 dólares, entre principios de 1999 y marzo de 2000, y llegó a ser la mayor empresa del mundo por capitalización, ¡una empresa que fabrica aparatitos para conectarse a Internet! En los años siguientes, hasta octubre de 2002, se desplomó un 90% hasta 8,12 dólares. Y, aunque ha recuperado desde entonces hasta casi 30 dólares, tendría que subir otro 175% para llegar a donde estaba entonces. Y que, después de esto, Chambers diga lo mismo que en el año 2000…
Porque la música suena muy parecida a la de entonces. Escuchen: “Estamos sólo al comienzo de la nueva fase de creatividad, que durará, creo, un mínimo de 10 años, probablemente 15“. Glups. Si no es el fin de los ciclos, se parece mucho. Y hay más: “Pero ahora tendrá más impacto que entonces, porque el poder de conectar muchos con muchos te permite hacer cosas a una velocidad radicalmente distinta”. Doble glups. La fascinación tecnológica por la conectividad, el mundo integrado, la aldea global, el medio es el mensaje… MacLuhan en estado puro. ¿Chambers ha sufrido una regresión? ¿Estamos viendo ‘Regreso al futuro’?
Las redes sociales, el nuevo mantra
Entonces se hablaba del email, el comercio electrónico y la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos productivos. Ahora Chambers habla de las redes sociales, los sitios comunales como los wikis, las teleconferencias y otras tecnologías que permiten una interacción a gran escala. Lo cierto es que no le faltan argumentos: las compras a precios desorbitados de sitios de redes sociales como MySpace o Facebook son una muestra de este interés.
La gran revolución, según el presidente de Cisco, será la aplicación de estas innovaciones al mundo de los negocios. A su juicio, el hecho de que las personas puedan conectarse fácilmente entre sí les permitirá incrementar notablemente el ritmo de sus operaciones comerciales, impulsar los modelos de ventas e interactuar más productivamente con los clientes. El paraíso, vamos.
Afortunadamente, el periodista le pregunta por el estallido de la burbuja. ¡Era el Financial Times, gracias a Dios! La respuesta de Chambers es la más aterradora: aunque el mercado se “excedió”, las previsiones de Cisco sobre el impacto de Internet en la productividad eran correctas. “¿El mundo incrementó su productividad gracias a Internet? La respuesta es oh, sí, muchas veces. ¿Cambió los modelos de negocio? Más de lo que cualquiera de nosotros anticipaba. Las compañías que no hicieron esa transición ya no existen”.
Desde un medio online, no vamos a negar nosotros el cambio que ha supuesto Internet en nuestras vidas y en los negocios. Es evidente. Pero de ahí a hablar del inicio de un superciclo de creatividad de 15 años, va un mundo. El mismo mundo que va de 20 a 80 dólares, y desde ahí a 8. Si es usted seguidor de la opinión contraria, tiene el argumento definitivo para ponerse corto.
Fuente: El Economista










